Ánodo de magnesio del calefón, qué es y cada cuánto cambiarlo
Es una barra metálica que va adentro del tanque y nadie ve. Se gasta a propósito para que el que se oxide no sea el tanque. Cuando se termina, el calefón empieza a picarse por dentro.
Respuesta corta
El ánodo de magnesio es una barra que va dentro del tanque del calefón eléctrico y se consume en lugar del acero: la corrosión ataca primero al magnesio, que es más reactivo, y el tanque queda protegido. Conviene revisarlo cada uno o dos años, junto con el sarro de la resistencia, y cambiarlo cuando le queda menos de la mitad. Si se consume del todo y no se cambia, la corrosión pasa al tanque y el calefón termina perdiendo agua por abajo.
Puntos clave
- El ánodo de magnesio es una pieza de sacrificio: está hecha para gastarse y cambiarse, como las pastillas de freno de un auto.
- Conviene revisarlo cada uno o dos años. En casas con agua de pozo o muy dura puede gastarse antes.
- Cuando el ánodo se terminó, el tanque empieza a oxidarse por dentro y las pérdidas por abajo ya no tienen arreglo.
- El cambio del ánodo se hace en la misma visita que la limpieza de sarro, con el calefón vaciado.
- Un calefón que tira agua marrón o con olor raro puede tener el ánodo consumido o el tanque ya oxidado.
¿Qué es el ánodo de magnesio y para qué sirve?
El ánodo de magnesio de un calefón eléctrico es una barra de unos 30 a 50 centímetros, con un alma de acero y un recubrimiento de magnesio, que va enroscada dentro del tanque. Funciona como ánodo de sacrificio: el agua corroe primero al magnesio, que se va consumiendo, y el acero del tanque queda protegido mientras quede magnesio.
Los tanques de los calefones tienen un recubrimiento interior, pero siempre quedan puntos chicos sin cubrir, en las soldaduras o donde entra la resistencia. Ahí es donde ataca la corrosión. El ánodo cubre esos puntos. Por eso un calefón con el ánodo al día puede durar muchos años más que uno al que nunca se le cambió.
¿Cada cuánto hay que cambiar el ánodo del calefón?
El ánodo de magnesio de un calefón conviene revisarlo cada uno o dos años y cambiarlo cuando perdió más o menos la mitad de su grosor o cuando se ve el alma de acero. No hay un plazo fijo de cambio: depende del agua, de la temperatura a la que trabaja el calefón y de cuánta agua caliente se usa en la casa.
En Montevideo, con agua de OSE, lo habitual es que un ánodo dure varios años. Donde lo vemos gastarse más rápido es en casas con agua de pozo en Canelones o en la zona rural de Montevideo, en calefones regulados al máximo de temperatura y en familias grandes que vacían el tanque varias veces por día.
| Situación | Revisión recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| Agua de OSE, uso normal, termostato en temperatura media | Cada 2 años | El ánodo se gasta despacio |
| Agua de pozo o agua dura | Cada año | Más sales disueltas, más corrosión y más sarro |
| Termostato al máximo o familia de 5 o más | Cada año | Más temperatura y más recambio de agua aceleran el desgaste |
| Calefón que nunca se revisó y tiene más de 5 años | Ahora | Puede que el ánodo ya no exista |
¿Cómo saber si el ánodo está consumido?
La única forma segura de saber si el ánodo de magnesio de un calefón está consumido es sacarlo y mirarlo. Un ánodo nuevo es una barra pareja; uno gastado queda fino, deforme, con el alma de acero a la vista o directamente cortado. Hay señales que hacen sospechar, pero ninguna reemplaza la revisión.
- Agua caliente con color marrón o rojizo al abrir la canilla: puede ser óxido del tanque.
- Olor a huevo podrido solo en el agua caliente: suele ser una reacción del agua con el ánodo, y muchas veces se resuelve cambiándolo.
- Pérdidas de agua por abajo del calefón, no por la válvula: el tanque ya se picó.
- Ruido de hervor o chasquidos al calentar: es sarro acumulado, que suele aparecer junto con un ánodo gastado.
¿Qué pasa si nunca se cambia el ánodo?
Si el ánodo de magnesio de un calefón nunca se cambia, cuando termina de consumirse la corrosión empieza a atacar el tanque desde adentro. El proceso es silencioso: el calefón calienta bien hasta que aparece una gota abajo. Para ese momento el tanque tiene un poro, y un tanque perforado no tiene arreglo duradero.
Es la causa más común de calefones que hay que cambiar antes de tiempo. Lo vemos mucho en apartamentos alquilados, donde nadie se hace cargo del mantenimiento, y en casas de balneario donde el calefón pasa meses lleno de agua quieta. La cuenta es simple: revisar y cambiar el ánodo cuesta una fracción de lo que cuesta un calefón nuevo con la instalación.
Nuestra opinión: si tu calefón tiene más de cinco años y nunca lo abrieron, pedí una revisión antes de que pierda. Si el tanque está sano, con el ánodo y la limpieza de sarro le das varios años más.
¿Cómo se cambia el ánodo de magnesio?
Para cambiar el ánodo de magnesio de un calefón eléctrico hay que cortar la luz desde el tablero, cerrar la entrada de agua fría, vaciar el tanque por la llave de descarga o desconectando la entrada, y retirar la brida donde está la resistencia o el tapón del ánodo, según el modelo. Después se coloca el ánodo nuevo, se cierra con su junta nueva y se llena antes de dar luz.
El paso que no se puede saltear es llenar el tanque antes de volver a dar la luz. Si la resistencia se enciende sin agua, se quema en segundos. Por eso, al terminar, se abre una canilla de agua caliente hasta que salga agua sin aire, y recién ahí se sube la llave del tablero.
En la mayoría de los calefones de Montevideo el ánodo va en la misma brida que la resistencia, así que el cambio se aprovecha para sacar el sarro, revisar la resistencia y probar la válvula de seguridad. Si la válvula gotea, mirá por qué el calefón pierde agua por la válvula.
¿Vale la pena cambiar el ánodo o conviene un calefón nuevo?
Cambiar el ánodo de magnesio vale la pena cuando el tanque del calefón está sano, sin pérdidas por el cuerpo ni óxido visible por dentro. Si el tanque ya pierde, tiene la base oxidada o el calefón tiene más de quince años y varias reparaciones, conviene cambiarlo entero. La decisión se toma con el tanque abierto, no por teléfono.
Si estás pensando en cambiarlo, en calefón o termotanque: cuál conviene comparamos las opciones. Y si querés que lo revisemos, en Sanifach hacemos service de calefones y termotanques en Montevideo.
Qué mandar para pedir la revisión del calefón
Para pedir la revisión del ánodo y el service del calefón, mandá por WhatsApp una foto de la etiqueta del equipo (marca, litros y año si figura), una foto de dónde está instalado y contanos si notaste agua marrón, olor o alguna gota abajo. Con eso Sanifach te dice si conviene el service o si el calefón ya está para cambiar.
Preguntas frecuentes
¿El ánodo se puede revisar sin vaciar el calefón?
No. Para sacarlo hay que vaciar el tanque, porque va sumergido y enroscado en una brida o tapón por debajo del nivel del agua.
¿Todos los calefones tienen ánodo de magnesio?
Los calefones eléctricos con tanque de acero sí. Algunos tanques de acero inoxidable usan otro sistema de protección o ninguno; lo dice el manual.
¿El olor a huevo podrido es peligroso?
Es desagradable pero no suele ser peligroso. Viene de una reacción del agua con el ánodo y muchas veces desaparece al cambiarlo o al subir un poco la temperatura del termostato.
¿Puedo cambiar el ánodo yo mismo?
Si sabés vaciar el calefón y cortar la luz, sí. El riesgo está en dar luz con el tanque vacío o en no cerrar bien la junta. Si dudás, llamá a un sanitario.
¿Cuánto dura un ánodo de magnesio?
Varios años con agua de OSE y uso normal; menos con agua de pozo, temperatura alta o mucho consumo. Por eso conviene revisarlo cada uno o dos años.
¿Necesitás un sanitario?
¿Hace años que no le hacés service al calefón?
Mandanos una foto de la etiqueta y de dónde está instalado. Te decimos si conviene el service o cambiarlo.
Necesito un sanitarioO mirá cómo trabajamos: calefones y termotanques en Montevideo.